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Latido Blanquiverde: 3,2,1…

 

La cuenta atrás ha comenzado para el Córdoba CF.

Varios partidos, entre ilusiones y desilusiones nos han llevado a una situación; que bien en algunas jornadas veíamos improbables y en otras un deseo alcanzable. Pero sí, hemos llegado a las últimas tres jornadas ligueras con muchas posibilidades de luchar por un puesto que nos dé derecho a jugar una fase decisiva para los intereses cordobesistas.

Bien es cierto que no dependemos de nuestros resultados, pero seguramente si hacemos nuestros deberes, va a ser muy raro que no tengamos un sitio en playoffs. Unas eliminatorias a doble partido que ansiamos y que pueden terminar resolviendo la nefasta imagen que nuestro equipo ha dado en esta más que mediocre segunda vuelta.

El graderío del Arcángel se ha visto mermado por los últimos resultados obtenidos, y eso el equipo lo ha notado, dejando inerte de puntos nuestro casillero como local tras 4 meses de competición, pero la magnífica primera parte del campeonato nos ha regalado un colchón que ahora estamos utilizando, para evitar lo que hubiera sido una situación más que insostenible.

Han sido muchas las excusas que se han buscado en el seno del equipo, pero lo que es cierto es que no han sabido enderezar una racha que gracias a los demás resultados no ha llevado al Córdoba a estar olvidados de lo que tenemos en el presente.

El sentir del cordobesismo que actualmente prevalece en la afición es la negatividad, pero es el verdadero momento en el que debemos y tenemos que estar más unidos que nunca. Hay que buscar la manera de mandar ánimo al equipo para los próximos desplazamientos, y cosechar los resultados necesarios para llegar a la última jornada con posibilidad de que nuestro estadio ‘arda’; y no precisamente por el calor que se viene, para que podamos disfrutar de un último encuentro de liga regular en el que nosotros también seamos parte de los 90 minutos que nos lleven a esa liguilla de ascenso.

Afición y equipo tenemos algo pendiente; como ya vimos en un ‘tifo’ extraordinario, no podemos dejar que este escudo se caiga. Hay que creer y lo vamos a conseguir.

C. Aranda Segador

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