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El León Cordobés: Se rompió el amor sin ni siquiera usarlo

Desastrosa, horrible, dantesca, espantosa, paupérrima, penosa, pobre. De vergüenza está siendo la novena campaña del Córdoba CF en la élite del fútbol español, primera tras 42 años sin estar en Primera División, ya que la Liga BBVA se le ha atrancado a los cordobeses de una forma que prácticamente está descendido en abril, con casi mes y medio de competición por delante -siete partidos-.

El máximo mandatario de la entidad, el mismo que hace dos semanas aseguraba que “no vamos a bajar, es que no vamos a bajar”  ahora cambia radical el discurso e incluso intenta despistar al público cordobés prometiendo abonos gratis dentro de dos campañas si el club del Guadalquivir regresa a la división de oro.

El león Cordobés: Otro Golpe más

El león Cordobés: Se rompió el amor sin ni siquiera usarlo

Pero, ¿qué es lo que realmente ha pasado para que una de las mejores aficiones de España llore tan pronto este dramático descenso? Sin duda son unos factores los cuáles al 100% no se pueden abordar desde el exterior de las instalaciones del Nuevo Arcángel, pero sí intuir e incluso aventurar algunos condicionantes de la caída libre de un ilusionante proyecto que nunca encandiló. A continuación intentaré recopilar los motivos que el cordobesismo considera que son los principales motivos del caos cordobés.

Exceso de cesiones: hasta 15 jugadores de la plantilla del Córdoba CF juegan en calidad de cedido, lo que implica que en malas situaciones -la de los cordobesistas es sin duda peor que mala- los primeros señalados sean ellos. Son tachados de jóvenes sin compromiso con el club que tienen la cabeza puesta en los equipos a los que pertenecen, y que por lo tanto priman más su bien personal que el del escudo que defienden actualmente.

Falta de experiencia: muy pocos futbolistas del plantel cordobesista saben lo que es jugar en Primera División con anterioridad, y la mayoría son futuras promesas que en ningún caso han estado asentados en la categoría. Sólo seis jugadores superan la treintena de edad y ninguno de ellos es titular indiscutible -se escapan un poco Abel Gómez, el capitán, y Luso Delgado-.

Carencia de fe: el cordobesismo de antaño, ese que siguió al equipo califa durante años de calvario arrastrando el escudo por campos de albero en Tercera División y Segunda División ‘B’, condena, y con razón, que en Córdoba, una ciudad bastante grande y con gran afluencia de población, no se apoya al club local, y es que ni este año con el equipo en la élite se ha conseguido llenar el aforo del Arcángel de socios, ni siquiera superar los 20.000 abonados, quedándose la cifra en cerca de 16.000, el doble que cuando se estaba en la Liga Adelante. Ya lo dijo el que fuera presidente hace unos años, Rafael Gómez: “en Sevilla desde que el niño sale del…”, todos sabéis cómo acaba la frase, y si no tirad de hemeroteca, porque razón no le falta.

Mal trato al aficionado: no es nada nuevo decir que desde que el mandatario canario acomodara el trasero en el asiento de su oficina en el estadio cordobés, allá por 2011, no le han dejado de caer críticas hacia su persona referentes sobre todo a su gestión, ya que desde su llegada en el club cordobés cambiaron muchas cosas, la mayoría en detrimento del espectador según el cabreo del público cordobesista. Esta temporada el mayor número de quejas han llegado por el elevado precio de los carnés, que provocaron que más de un cordobesista que había sido vitalicio hasta el ascenso, no pudiera haberse permitido el disfrutar de su equipo en Primera -no sirve de consuelo, pero desde aquí le digo a esas personas que tampoco se han perdido tanto-. Por supuesto, la directiva para la afición es una de las grandes responsables de esta debacle.

Falta de instalaciones: si bien, la temporada empezó con una ciudad deportiva, y otra en camino, la campaña está acabando con más que dudas sobre la futurible, y sin la de antaño. En febrero el campo principal donde la plantilla cordobesista realizaba sus entrenamientos, amaneció con unos misteriosos caminos de césped frito que han impedido que el equipo realice sus ejercicios y prácticas en condiciones. El resultado es que la quema del verde fue intencionada según la policía. Aún no se sabe el nombre del malhechor, aunque la gente que hace sus propias cábalas dice poder casi intuir el rostro del autor de tal crimen vegetariano.

Desfavorecimiento arbitral: no cabe duda de que el Córdoba CF ha sido una princesita para los diferentes tríos arbitrales que han ido teniendo la blanquiverde delante -la negra y la marrón alternativamente también- anulando goles legales a los cordobeses, permitiendo goles ilegales a los rivales, no pitando penaltis clamorosos que estaban dados por el linier y expulsando incluso a tres jugadores cordobesistas en el mismo partido son sólo unas de las pocas injusticias sufridas a orillas del Guadalquivir.

Mala suerte: un partido de fútbol en muchísimas ocasiones se resuelve por detalles, por momentos, y en una clasificación de clubes con mala suerte, la entidad califa sería el Real Madrid de Europa, el Barça de Pep y el Bayern de la Bundesliga, no tendría rival. Si no contásemos los goles encajados en los últimos minutos de cada parte, el Córdoba estaría en puestos de salvación, pero en los últimos meses ha recibido remontadas apoteósicas incluso con goles encajados en propia puerta -Florin Andone y Fede Vico, dos que sienten los colores-, pero si nos remontamos a comienzos de Liga hubo partidos en los que incluso no se ganó poniéndose con dos goles de ventaja, o con un jugador más desde la primera mitad fallando hasta un penalti.

Ruptura afición-directiva-plantilla: aunque hay atisbos de que el ambiente en el vestuario no es del todo bueno, la relación entre hinchas, mandatarios y jugadores parece estar cada partido que pasa más y más rota.

Cambio de filosofía: hasta dos sustituciones lleva el banquillo del Córdoba CF -tres entrenadores-. Albert Ferrer se fue sin conseguir la victoria, Miroslav Djukić trajo coraje e ilusión pero se fue dejando frustración, y José Antonio Romero achica agua como puede en la actualidad.

Esto es solo una serie de factores de los cuáles la gente se queja, en lo personal yo pienso que plantilla hay, calidad de sobra, simplemente mal gestionada. En cuanto a futuro, es cierto que el 99% de mí ya se está viendo otra vez en la categoría de plata, pero un solitario, loco y abandonado 1% de mi ser se hace muy de vez en cuando la siguiente pregunta: “¿y si la épica nos devuelve en siete partidos todo lo que nos ha privado en toda la campaña?”. Pronto la respuesta.

1 comentario en El León Cordobés: Se rompió el amor sin ni siquiera usarlo

  1. Alucinante. Me ha encantado como escribes y como has plasmado todo.
    Saludos.

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